lunes, 4 de octubre de 2021

La cárcel invisible


 

Pocas personas se dan realmente cuenta del batiburrillo mental que llevan a cuestas desde que levantan los dos párpados bien temprano por la mañana. Pocos son los que se paran a pensar QUIÉN o más bien QUIÉNES hablan, juzgan, dictan sentencias, discuten, se emocionan (para bien o para mal) dentro de su cabecica, justo detrás de los ojos, ahí donde muchos creen que habita el duendecillo, el juez o el fiscal, el contable, el enamorado o el avergonzado que mueve los hilos de nuestras vidas practicamente desde que empezamos a tener «uso de razón».

Sin embargo, miles y miles de autopsias establecen y dictaminan que ahí, en ese punto interior situado mahomenos entre ceja y ceja, no hay NADIE.

¿Entonces?

Esos personajillos que, al parecer, nos los hemos inventado (con mucha dedicación e ingente cantidad de tiempo; no fue fácil, no...) o nos los ha incrustado la sociedad y la familia desde nuestra más tierna infancia, manejan descaradamente nuestros pensamientos y emociones, nos imponen nuestras creencias e ideas, nuestra forma de ser, en definitiva nuestra manera de ver el mundo y a sus habitantes y hasta el estilo de cómo vivir «nuestras vidas».

No es nada fácil desenmascararlos, verlos en acción, contemplarlos en plena faena y ya no digamos anularlos y tomar el verdadero control de nuestras existencias, pero quizá eso sea precisamente la principal misión y trabajo mientras estemos por estos lares sea el tiempo que sea; decía a propósito de esto Oscar Wilde que la principal tarea del ser humano es la de crearse su PROPIA alma; tal vez tuviese razón el poeta...

 

Anyway, te propongo un sencillo ejercicio para empezar a tener un poco el mando sobre tu vida, o al menos empezar a sospechar que ALGO está jugando contigo sin que te des cuenta; ya avisaba de ello el psicólogo murciano Pedro Jara en su magnífico libro «Adicción al pensamiento», cuando aconsejaba a sus lectores que tuviesen sumo cuidado conque sus mentes no les engañasen.

Vayamos por tanto con el ejercicio o práctica en cuestión.

Cada vez que se te venga a la cabeza uno de esos pensamientos que te ponen «la sangre negra y se te sube la bilirrubina a la raíz de tu cabellera», y que notes que las emociones te desbordan y el grito o el exabrupto o el insulto llaman a la puerta de tu garganta, DETENTE, cuenta hasta 50 (los hay que lo hacen hasta 100) y luego permite a tus emociones manifestarse, a ver si el enfado ha cambiado en algo, si ha perdido intensidad, si la palabra se ha moderado y el grito ha sido postergado.

Haz lo mismo cuando después de leer o escuchar a ese OTRO/A al que Sartre calificaba como «el verdadero infierno», tu fiscal y tu juez ya están listos para emitir un veredicto y una sentencia.

A lo mejor de esta manera empiezas a ser un poco más dueño/a de ti mismo/a, dueño o dueña de ese DON que nos dieron a todos por el simple hecho de venir a la Vida y por supuesto sentirnos vivos, para lo bueno y para lo no tan bueno, pero vivos y coleando.

Prueba a ver. Aunque sólo sea por intentarlo, ya merece la pena.

 

 

domingo, 3 de octubre de 2021

Catedral


Dicen que hubo un tiempo

en que la luz era piedra viva,

cuando la palabra escalaba alturas

desde las que derramarse,

y en el que los hombres arañaban

los sueños más hermosos

del dios que ellos mismos edificaban.

Aquellas rosas iluminadas

sostenidos sus cielos por gráciles columnas,

cobijaban altares y capillas

ante los cuales se ofrendaban

las silenciosas oraciones de sus gentes sencillas,

sangre y sudor, trebajos, dolor, penas,

gozos pequeños y pronto caducos,

alegrías sinceras poco transitadas,

a la luz de humildes plegarias

que cobijaban con su tenue fulgor

ilusiones vanas, sueños, esperanzas.

 


martes, 27 de julio de 2021

Por ti, sin ti

 

Shhhh...Calla, deja por un momento de centrarte en tu vida, esa que te habla desde que te levantas por la mañana hasta que cierras los postigos del alma por la noche...Shh...Mejor cállate. Escucha....

Ahí tienes a tus pulmones intercambiando el aire que sale por el que entra. Entra y sale, entra y sale, sin que tú tengas que ver nada en ello.

Siente a tu corazón, ahí está, desde que te engendraron tus padres no ha parado de bombear sangre, bip, bip, bip....

Entra en tu estómago, la oficina de la salud y del bienestar que dijo Cervantes, allí donde la comida y la bebida que ingieres se convierten en energía para que vivas y te muevas..

Observa ahora a tus piernas, tus brazos, tus manos, ahí los tienes, prestos a coger, soltar, abrazar, sostenerte en pie, andar, correr, acudir....

Céntrate en tus ojos, en tus oídos, ellos escriben cartas a tu cerebro sin descanso para que desde allí puedas crear todo lo que te rodea y darle forma y sonido...

Tu cerebro... Desde ese lugar todo, absolutamente todo nace... el canto, la mirada enamorada, la piedra sagrada de las catedrales, tu hogar, el rumor de las olas, de las hojas, de la hierba, del viento, el perfume y su opuesto...

Contempla tu piel, la muralla que mantiene apartado al enemigo, pero también la puerta a la caricia, al abrazo, al beso; el tacto del gusto que saborea la birra fresca o el agua, la paella que tanto te gusta, cualquier manjar o bebida...

Siéntete entero/a, hermoso/a...Shhh, no hables, no juzgues. Eres un milagro, y ya va siendo hora de que lo sepas, de que seas consciente de ti, de que no puedes seguir ni un día más interfiriendo en tu «modo normal» de ser feliz.

Vuelve a tus pulmones, a tu corazón, a tu estómago, a tu piel...Ahí están, donde siempre, haciéndolo lo mejor que saben y pueden, todo por ti, porque te lo mereces....

Shhh, calla, no pienses...Siente, sólo siente.....Eso es. Apenas controlas nada. Lo hacen todo por ti, sin ti, por ti, sin ti, por ti.....

 

domingo, 13 de junio de 2021

Vanidad en la palabra

 

                                                  𝗬 𝘀𝗶 𝗱𝗲 𝗱𝗶𝘀𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼 𝘆 𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮 𝘃𝗮𝗻𝗮
                                                  𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗺𝗼𝘀,
                                                  𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗮𝗿 𝘆 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗿 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗿 𝗮 𝘁𝘂 𝗶𝗺𝗮𝗴𝗲𝗻,
                                                  𝘆 𝗮 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗲𝗷𝗮𝗻𝘇𝗮
                                                 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗱𝗲 𝘁𝗶 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮
                                                 𝘁𝗲 𝗼𝗹𝘃𝗶𝗱𝗲
                                                 𝘆 𝘃𝗮𝗰í𝗲 𝗲𝗹 𝘁𝗲𝘅𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝘁𝘂 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮, 𝘆 𝘀𝗼𝗹𝗼
                                                 𝘀𝗲 𝘁𝗲 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗲𝗿𝗱𝗲
                                                 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗮 𝗯𝘂𝗲𝗻𝗮 𝗱𝗶𝘀𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶ó𝗻 𝗮 𝗮𝗺𝗮𝗿𝗹𝗼 𝘁𝗼𝗱𝗼
                                                 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝘂𝘃𝗶𝘀𝘁𝗲
                                                 𝘆 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗿𝗰𝗲𝗽𝘁𝗶𝗯𝗹𝗲 𝘆 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗱𝗶𝗰𝗶ó𝗻
                                                𝗱𝗲 𝘁𝘂 𝘀𝗲𝗺𝗯𝗹𝗮𝗻𝘇𝗮.

domingo, 18 de abril de 2021

B.B.

Confieso que me ha cogido por sorpresa el saber que era tan mayor. Sus 86 años deslucen (¡Ay, el tiempo, cómo destiñe los recuerdos...) la imagen vigorosa y sensual de uno de mis mayores mitos eróticos. Y es que madame Bardot, la Brigitte, la francesita de labios carnosos que mi imaginación los hacía cumplidores al tiempo que modélicos, viva todavía, completará este año (Año II de la Pospandemia) allá por septiembre su 87ª vuelta alrededor del sol.

Aquella BB sensual donde las haya y tan apetecible, al igual que The Beatles, o The Rolling Stones, o Bob Dylan y tantos otros maestros del arte y de la imaginación, fue uno de aquellos "objetos pop de culto" que la dictadura franquista nos robó a los jóvenes y no tan jóvenes de aquella maravillosa década de los 60 de la que tuvimos noticias completas tarde, demasiado tarde para alistarse uno en sus filas y defender o saborear los ideales y las imágenes de todos aquellos mis héroes de leyenda juvenil, que en aquellos dos históricos lustros pasearon su existencia por el calendario en sombras de aquella España cuartelaria de misas y rancho pobre.

Aquella francesita prototipo de la Lolita de Nabukov, la de la voz insinuante de la primera versión de
"je t'aime, moi non plus", la musa francesa que exportó su imagen y semejanzas a todo el mundo hasta hacer exclamar a De Gaulle que junto con la Renault, era el objeto mejor exportable de la douce France, llegó tarde a mi vida, como tantas cosas para los de mi generación de confesionario y viernes de pasión y penitencia.

Pero como más vale tarde que nunca, el icono sexual de los 60 (tarde, muy tarde, ya digo) se me presentó una noche en la pantalla del
cine Galindo susurrándome deseos inconfesables mientras su esposísimo, un tal Roger Vadim, me comunicaba por el otro oído el mensaje principal de aquella velada de cine y pipas: «Y Dios creó a la mujer», película que el clero hispánico miraba con lupa y tijera en mano haciéndole cortes y más cortes, tantos que a los púberes de aquellos tiempos nos dolían como si nos los estuvieran haciendo sobre nuestra propia piel. Fue entonces cuando comprendí el Génesis nunca escrito de mis sueños y ya todo no fue igual, a pesar de que Moisés se empeñó durante años en recitarme una y mil veces el Decálogo judío desde la cumbre de su Sinaí.

Su recorrido posterior por los salones de la política me resbalan por los canalillos del olvido...Que si defendió a los animales pero atacó a los inmigrantes, que si esto y lo de más allá...El hecho es que la irrepetible B.B. vive recluida desde hace más de 30 años en su mansión, La Madrague, cerca de Saint Tropez en el sur de Francia, una casa-refugio, donde vive acompañada por más de 1.000 animales abandonados que ella se encarga de recoger y alimentar. “Un día decidi que los animales me necesitaban más que la industria del cine y nunca me arrepentí de retirarme por ellos”. Desde ese día, sus apariciones en prensa son limitadas: “El mundo de hoy en día no me gusta; si fuera diferente quizás viviría menos retirada”, recalcaba la diva.


BB, la única "gabacha" a la que concedería mesa, techo y cama (bueno, lo de cama es mucho decir) se me quedó hospedada en los circuitos más nobles de mi memoria como lo que fue y representó en la vida de tantos hombres de mi quinta, de cualquier longitud y latitud de este planeta, como la compañera a la que alguna vez quisimos tener y poseer, aunque sólo fuese por alardear de hembra o por aprender su lengua, que era tan dulce entonces como la geografia de piel y besos de su cuerpo.
Dios me perdone y nos tenga a los dos en su bendita Gloria cuando haya menester.

 

 


 

martes, 6 de abril de 2021

¡Decídete!


 


Tengo 5 euros para irme bien en taxi o en bus.
Si me voy en taxi no hay problema pero si me voy en bus tengo dos posibilidades: 
Que conozca a una mujer o que no lo conozca.
Si no la conozco no hay problema, pero si la conozco tengo dos posibilidades: 
Que me enamore o que no me enamore.
Si no me enamoro no hay problema, pero si me enamoro tengo dos posibilidades: 
Que me case o que no me case.
Si no me caso no hay problema, pero si me caso tengo dos posibilidades: 
Que tenga hijos o que no tenga. 
Si no tengo no hay problema, pero si tengo hay dos posibilidades: 
Que sea hombre o mujer.
Si es mujer no hay problema, pero si es hombre tengo dos posibilidades: 
Que vaya a la guerra o que no vaya. 
Si no va no hay problema, pero si va, tengo dos posibilidades: 
Que muera o que no muera.
Si no muere no hay problema, pero si muere tengo dos posibilidades: 
Que se vaya al cielo o al infierno. 
Si se va al cielo no hay problema, pero si se va al infierno.....
Bah...¡mejor me voy en taxi!

lunes, 22 de marzo de 2021

A papá

 

En esta foto, posiblemente de los años 50 del pasado siglo, figuran tres «josés» que de una manera u otra marcaron mis años de infancia y adolescencia. Destaco de entre ellos al tercero por la izquierda, mi padre, José Antonio Almela Pujante, persona cuya bondad dejó honda huella en mí, en su esposa, mi madre, en mis hermanos y en todas las personas que lo llegaron a conocer durante los 79 años en los que paseó su buen hacer, su profesionalidad y su bonhomía por el trozo de historia que le tocó vivir en este planeta; historia densa, llena de acontecimientos, unos felices, otros no tanto, penas, goces, trebajos, sucesos muchos de ellos que me transmitía en tantas y tantas noches en las que, a pie de la radio inseparable que nos informaba y distraía al acabar la jornada, supe en conversaciones inacabables de sus inquietudes, sus «aventuras» en el Madrid convulso que vivió durante su servicio militar, en resumen de su pasar por la vida apagada y gris en la que España quedó sumida tras la guerra entre hermanos casi recién terminada. Todo ello formó y conformó mi conciencia, mi carácter, mi forma de ver y enfrentarme con el día a día.

Que hoy sea «su santo» y que como padre que fue el calendario me lo recuerde, me ha traído su ser a mi memoria, memoria y recuerdos de los 32 años con los que conviví con él y que permanecen aún frescos en lo más profundo de mí.

 Hay personas, dicen, que sólo mueren verdaderamente cuando tus recuerdos de ellas desaparecen, bien por el trágico sumidero del olvido o porque pasando uno de esta vida a «la otra vida posible» tras el portal de la muerte, la ceniza y el polvo del que brotó la existencia vuelven al terruño del que cobraron vida y movimiento; lejos yo todavía de lo uno y de lo otro aunque asumiendo que ya pocas cimas del calendario me quedan por escalar, hoy fijo mis recuerdos en él, agradecido por tanto como me dio.

 Papá, algún atardecer, junto a la radio otra vez, reanudaremos las conversaciones inacabadas que se quedaron sobre la mesa mientras la mamá, testigo fiel y ocupado, finalizaba alguna de las eternas tareas de aquellas «amas de casa» de antaño, ....que si coser, que si remendar, planchar... conque las madres apagaban los días al tiempo que, sin solución de continuidad, encendían el próximo amanecer aún sin alumbrar.

Que aún tenemos muchas cosas que contarnos, compañero, papá, muchas cosas, compañero....