viernes, 24 de julio de 2026

Un día más (uno menos)

Existe un profundo gozo
cuyas raíces crecen en el alma
cuando nos sumergimos en el atardecer
y aceptamos con gratitud el día ya ido,
abriéndonos esperanzados 
al sueño venidero,
siendo magnánimos en el duelo 
de lo no cumplido,
de lo esperado y que no vino, 
y sentir la locura
del «quizás mañana» sea, 
tal vez mañana, amigo...
 
 

 

domingo, 8 de febrero de 2026

Al borde del olvido

Ayer volví a visionar Far from the madding crowd (lejos del mundanal ruido). Contemplar a la Christie en toda su esplendorosa madurez, no tiene precio...

Pues por donde la foto que acompaña este texto anduve yo esta mañana, lejos del Sánchez y de su cohorte bien comida, de la derecha bipartita y de la izquierda progre y discapacitada, con mi poeta de cabecera Don Antonio Machado, haciendo caminos en la reseca mar de tierra y piedras castellana; inmóvil océano de olas ocres y solitarias por donde surfean el lagarto y la liebre, árido escenario despoblado de barcos y marineros, aquellos que haciendo surcos en el suelo daban de comer a todo el mundo.

En la foto, uno de esos caseríos abandonados, barcos sin vela ni gobernalle ya varados en su propia memoria, olvidados, mudos con sus chimeneas sin humo ni uso y sus escasas ventanas que ya no alumbran el hueco negro de la noche ni por las que nadie mira, o sueña que mira o espera invitado alguno... Muros que ya no abrigan a nadie, meros recuerdos de lajas y arcilla al albur de la intemperie, a merced de las olas del tiempo, imagen prístina en lo que este caminante devendrá cuando las manecillas de mi reló señalen la hora del olvido, el momento del regreso a casa.