miércoles, 27 de enero de 2010

On my own


Completamente solo,
vaciándome de todo momento a momento,
cada día,
cada hora,
más y más pobre
de conocimientos y creencias,
de palabras de otros,
de ideas de otros,
de los dioses de otros
y de los demonios ajenos.

Solo conmigo mismo,
sin apenas mesa en donde comer
ni cama en donde reposar la cabeza,
tal que el Hijo del Hombre,
menos que las bestias del campo
y las aves del cielo,
solo, con mi palabra hueca
y mi ánima inerme.

Así, cuando el Amor venga a habitarme
tendrá mil rincones para llenarme,
suya será mi mesa,
mi cama y mi nombre,
porque yo ya no seré.
Será el Amor quien mueva mi mano
y escriba mis mejores poemas,
esos en donde yo no soy,
para que solo Ella cante y dance.

(La foto de este poema pertenece a Federico.Bebber)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

De los poemas que más me han gustado. Aunque te adivino un poco "saint exuperyno".
Por cierto, he leido tu artículo en El Mirador. Me alegro P.L.

Shlevs, Prince of Everything. dijo...

Pues es de los poemas que menos tiempo me ha llevado...Solo, como los antiguos aviadores que cruzaban la Pampa en sus viejos pero muy honorables cacharros voladores.
Salud y paz mental

Anónimo dijo...

Por eso es de los mejores, para mí, te ha costado poco porque era todo sentimiento y no lo ha maleado la mente.
Creo yo.
Esos aviadores eran lo que se llamaba: "pilotos de mear bajo el plano". Pues cuando ya no podían más aterrizaban, se bajan y allí mismo, a sotavento of course :-), ¡zas! alivio.
Horrido

Shlevs, Prince of Everything. dijo...

Je, je...¡Aquellos sí que eran héroes!

Eria.. dijo...

Siempre cargamos de tanto trabajo al amor...

Shlevs, Prince of Everything. dijo...

Un ensayo de poesía mística, amiga mía. Se nace en el amor y se muere en él, y cuanto menos llevemos de uno/a mismo/a al encuentro, más disfrutaremos ambos.
Como siempre, gracias y abrazos

Anónimo dijo...

PL. Creo que llevemos lo que llevemos. Pués la identidad nuestra es diversa y cambiante. Cuando el amor nos alcanza-él que tenga esa suerte- nos construirá otra identidad.
Vivir en el viento.

Shlevs, Prince of Everything. dijo...

Sólo me queda decir que no sabremos jamás la distancia que media entre lo que es y el deseo.
Gracias por comentarme