domingo, 10 de febrero de 2019

Desierto interior


Ayer volví a visionar Far from the madding crowd; contemplar a la Christie en toda su esplendorosa madurez, no tiene precio...
Pues por ahí estuve yo esta mañana, lejos del Torra, del Sánchez, de la derecha tripartita y de la izquierda progre y discapacitada, con Machado, haciendo caminos en el mar de tierra y piedras cstellano; mar reseco y solitario, despoblado de barcos y marineros, aquellos que haciendo surcos en el suelo daban de comer a todo el mundo.
En la foto, uno de esos caseríos abandonados, barcos sin vela ni gobernalle varados en su propia memoria, olvidados, mudos, chimeneas sin humo ni uso, ventanas que no alumbran ni por las que nadie mira o sueña, muros que ya no abrigan a nadie, meros recuerdos de lajas y arcilla al albur de la interperie, a merced de las olas del tiempo

viernes, 8 de febrero de 2019

Se me ha muerto una amiga


Se me ha muerto una amiga. Su voz tenue, sin alaracas ni brillos excesivos, como alguien que te habla en la intimidad de la vida corriente de los otros, con la corrección mínima que no molesta ni a tu sensibilidad ni la ajena, con esa elegancia tan británica que ahuyenta el morbo grosero, el grito de la pasión desmesurada y esas extremosidades de las que uno huye cuando pretende pasar un buen rato con alguien con quien compartes serenos silencios, sin necesidad de escarbar demasiado en las banalidades y estupideces con las que todos en alguna medida cargamos y ocultamos...
Y Britania, Cornwall, Scotland, sus tierras, sus gentes, sus aires, esa segunda patria que añoro, como si el recuerdo imposible de una vida anterior nunca vivida, pero tan amablemente recordada, viniera a llenar los huecos que en ésta permanecen oscuros, sin nada que los alumbre ni alimente.
Descansa en paz. I'd loved to meet her. Rest in peace, ma'am. I'll see you next life

domingo, 27 de enero de 2019

No hubo milagro




El cielo hoy estaba azul, el aire acariciaba sin dañar, la temperatura era la justa, ni un grado más ni un grado menos, el sol y las sombras se alternaban con armonía....Solo faltaba el milagro de Totalán y el milagro no se produjo. Terrible dolor, deprimente baño de realidad. Hoy estamos más solos, quizá hayamos perdido todos los que quedamos por aquí un cachito de inocencia.
El dios de muchos no acudió a la cita y la oscuridad a nuestro alrededor creció un poco más. Nos queda la imaginación y el consuelo de nuestros hermanos más indefensos, los árboles, los pájaros, la brisica buena de esta mañana y la esperanza de que el tiempo emborrona el recuerdo y enjuga el llanto, cualquier llanto.