lunes, 9 de agosto de 2010

Al Amor


Porque el Amor es fuego; y cuando digo
te quiero, oh Dios, te quiero,
ante tus ojos me transfiguro en esplendor
y siento que mi rostro arde y centellea.

Porque en el amor no cabe precio ni recompensa;
aunque amen los más ruines de los seres,
cuando aman al Amor, Él los acepta.

Porque bajo la apariencia ruin
de lo que uno pueda aparentar,
brilla la inocencia pura de la entrega
cuando ya es fruto del Amor,
lo que sólo de carne era.

3 comentarios:

Sacerdotisa dijo...

Dicen "poráhi" que el corazón, junto a todos sus sentimientos, es el órgano más engañoso, que no tiene lugar a la razón. Entonces prefiero no ser racional ♥

Shlevs, Peregrino de lo Oscuro dijo...

Pues eso es lo que dice la sabiduría popular, que el coraçao tiene razones que la razón no entiende ;-)
Gracias por tu comentario, xikiya.

Paco dijo...

realmente bonito...