lunes, 18 de mayo de 2009

Fugacidad de Ella


Dos semanas duró la obsesión; cada mañana despertaba enfebrecido. Hasta que un día las ilusiones dejaron de tener sustento; era que el verano había terminado llevándose con él a la Diosa de los Cabellos de Oro. Y eso fue todo.
Aquel verano sólo hubo un acontecimiento: Ella.

4 comentarios:

Eria.. dijo...

Se nos pega la melancolía al leer tus versos... Besitos varios.

Shlevs, Prince of Everything. dijo...

La melancolía es un reino amable, siempre que guardemos sus secretos.
Un abrazo

Horrido dijo...

Ella, siempre Ella. La Reina de nuestros pasos y de nuestras paradas.Somos así

Shlevs, Prince of Everything. dijo...

Pues sí....Ya lo dijo Alejandro Sanz ;-)
Hugs