miércoles, 20 de febrero de 2008

Enigma



A este tipo de mujeres no sabe uno exactamente donde depositarles la atención, si en la convexidad que se le asoma como la que no quiere la cosa -quiero, no quiero, que sí, que no...- o en esa mirada milenaria a través de la cual la vida exhala eternidad, invitando a que el macho la termine por desvelar -enorme riesgo éste, porque la verdad desvelada huele a fraude- o que la dejemos como está, tal cual, mientras a uno le arden los dedos ansiosos por componer los más bellos e incendiarios poemas.
A mí estas hembras me hacen sudar mucho las neuronas y no sé exactamente por qué; si por que no las tengo todas conmigo o porque qué sería de mí, pobre ser finito, si las tuviera todas conmigo y no cumpliera como debiera con semejantes diosas.
El castigo sería del mismo tamaño que su embrujo, eterno, para siempre.

(By courtesy of Shlevs, Prince of Darkness)

5 comentarios:

Jan dijo...

Siento dejar la poesía y la filosofía a un lado, pero que seno más hermoso y bello, que redondez tan perfecta, que invitación al gozo.

Espero que mi ausencia de sensiblidad en este comentario no abotargue sus hermosas palabras.

Un saludo

Jan

Anónimo dijo...

¿Acaso uno no puede poetizar la hermosura de los senos, o acaso uno no debe filosofar ante la vista de tal convexidad?
Gracias por tu comentario.

Jan dijo...

Pocas cosas creo que haya más dignas de poetizar que la belleza extrema ;-)

Me gusta mucho como escribes, gracias a ti ;-)

Hécate dijo...

¿qué te parece si nos linkeamos?
Yo ya lo he hecho.
Un abrazo.

Jan dijo...

Será un placer, en un momento te enlazo, pero si es posible, me gustaría que me añadieras en tu lista como Los imprescindibles, en vez de Jan.

Gracias ;-)