viernes 5 de octubre de 2007

Back again, my love


Bueno, pues sí, lo he vuelto a hacer.
Busqué manos acariciantes y sólo encontré las mías, me afané en provocar abrazos y tu silencio me despidió a las afueras de tu cuerpo; intenté -te lo juro, cariño, de veras- que mis labios se encontraran con los tuyos y tus palabras alejaron el discurso del beso que con tanto ahínco te había preparado sólo para ti, mujer, en esta noche en la que las estrellas gritan solícitas por un cacho de amor entre tanto vacío como el que les rodea; más o menos como yo, mi vida.
Espero que el renovado perdón me abra de nuevo los portales de la esperanza; sé que por tu parte no habrá problema. Pero es que mi alma puede un día, mejor una noche, como ésta quizá, perder la ilusión de pedírtelo otra vez. Y no habiendo nada que perdonar ni nadie que me perdone, puede que entonces, sólo entonces, mis manos, mi boca, mis brazos y mi ser entero se entreguen a la primera memoria de mí; aquella que me arrebataron con la primera luz de la conciencia, cuando yo aún no era nadie...Ni tú, mi amor, ni tú...

miércoles 3 de octubre de 2007

En los tiempos de Hécate


Hay días en los que las sombras son demasiado alargadas, los sentimientos lloran de amargura, las heridas sangran al menor roce, los espacios se llenan de vacío monocolor, las emociones ahogan el alma, el futuro es recuerdo estéril y el pasado historia venidera preñada de derrota.
Hécate nos sumerge en la opacidad de la vida y nos asoma a un mundo desilusionado, en donde los árboles se desnudan de vida ante la mirada callada de un cielo inabarcable.
Por desiertos ando hoy, en busca de mi dama, la que me vistió de jugosos frutos y de semillas de esperanzas cuando el Rey, en su camino hacia el norte, soñaba con los brazos amantes de la hija de la luz.
Pero aún mis pies no han siquiera hollado los peldaños fríos de los palacios del invierno, cuando la noche borre todo rastro de mí antes de que una virgen vuelva a parirme de nuevo.